Magdalenas, por favor.

 

foto audrey telefono ok

Me cuenta un amigo que se ha instalado una aplicación que le impide enviar a partir de las seis de la mañana correos de los que se pueda arrepentir unas horas después. Me dice una amiga que en su última cita el susodicho quiso comprobar con la regla virtual de su Iphone cuánto medían sus tacones.

Leo, entre el asombro y el estupor, que han inventado unos pijamas #inteligentes capaces de leer cuentos a los niños, ropa interactiva con lunares que son en realidad códigos QR que pueden ser leídos a través del smartphone y que vinculan un cuento al teléfono.

Hubo un tiempo en que #inteligente era que tus padres decidiesen qué cuento leerte aquella noche. Hubo un tiempo en que cada noche tu madre te leía Caperucita como si fuese la primera, en que cada noche se inventaba el final del cuento. Hubo un tiempo en que el lobo se convertía en un elefante con alas, en que el lobo se enamoraba de una lobita, en que la abuela se comía al lobo.

Hubo un tiempo en que las cosas eran distintas. Ataque de nostalgia a la vista, advierto, aquel tiempo ni mejor ni peor, solo distinto. Sigue leyendo

Un café con leche y otro pendiente

Está surgiendo una curiosa iniciativa promovida a través de las redes sociales. Se trata del “café pendiente”. Consiste en dejar un café pagado en un bar para que una persona con bajos recursos lo aproveche. Una idea solidaria que surgió en 2008 en Italia, pero que ya encontramos en nuestro país.

Los locales que participan tienen un identificativo, y  cuando las personas preguntan si hay algún café pendiente, se le invita a un café que ha pagado previamente otro consumidor. La propuesta no solo se hace con cafés, sino también con desayunos enteros.

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Besos (II parte)

Después de publicar Besos, muchos me habéis echado en cara que faltan más. Y no os quito razón. Así que a partir de ahora publicaré post con vuestras sugerencias, a ver si conseguimos tenerlos todos.

Hay quien me ha dicho que faltan esos besos que nos roban sin darnos cuenta, y que pueden acabar bien. O mal. También,  los besos que piensan en otros besos. Faltan los besos que nos envenenan cuando los vamos dando, los besos que calan hasta los huesos, los que nunca hemos dado…


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Las cosas pequeñas

Empezar a escribir un blog es un ejercicio de emociones desconocidas.

Antes podías hacer la trece catorce en un plan nada interesante, y quedar fatal. Podías poner cara de pez y decir que de repente te estaba entrando una gripe de cuatro pares, pero ahora ya tienes la excusa perfecta. Cuando empiezas a escribir un blog, tienes que ir en serio: “Me voy, tengo que actualizar mi blog”. Y todo el mundo, en vez de tomárselo mal, piensa que tú, que antes ni contestabas a los wasaps, que tu último tuit era de hace dos meses, tú te estás convirtiendo en una bloguera de éxito, en trendsetter y todas estas cosas nuevas. Si tienes que actualizar tu blog, nadie tiene nada que rebatirte..

Cuando tienes un blog,  cualquier cosa te parece de repente un genial tema de post. Tus amigos se convierten en asesores creativos.  “Yo lo tengo claro. Escribiría sobre los diferentes tipos de baldosas”, me dijo el otro día uno con guasa.  Y hasta ese tema me pareció de lo más interesante. Sin darme cuenta, empecé a observar que hay baldosas de distintos tipos y colores, pero más… baldosas sencillas y otras que se las dan de pretenciosas, mensajes escritos sobre baldosas, baldosas que traman silenciosas hasta que te enganchas tus zapatos de tacón, baldosas mutiladas por haber perdido la partida con la alcantarilla o el respirador de metro. Baldosas célebres, como las amarillas que en El Mago de Oz  llevaban a Ciudad Esmeralda.

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El año en que me enamoré de todas

Una recomendación.

A Use Lahoz lo conocí primero (sí, confieso) en las páginas de una revista de moda. Era un joven escritor, sobrado de talento, que acababa de publicar Los Baldrich, una novela generacional ambientada en la burguesía catalana. Me llamó la atención, y me hizo gracia, su nombre.

Lo re-conocí bastantes meses después, en una de esas noches de las que Madrid es especialista, mezcla de gin tonics, Lou Reed y extraños destinados a encontrarse. Me lo presentaron como Use… y supe enseguida que era Lahoz.   Sigue leyendo

Besos

En esta tendencia tan artificial del ser humano de poner etiqueta a  las cosas más naturales, uno de los últimos Días Internacionales en celebrarse ha sido el del Beso.  Defendido  por sus inventores en honor al más largo de la historia, el que durante más de 46 horas se dio una pareja tailandesa (!)

El Beso. Ha inspirado canciones, estudios científicos,  tesis doctorales, obras de arte, libros enteros.  Ha precedido casi tantos The End como películas ha dado el cine. Ha culminado historias con final feliz, o sin él.

El propio beso desconoce su poder ilimitado.

Genera consensos irrebatibles: Todos sonreimos al recordar nuestro primer beso…

Y contradicciones inexplicables: …pudiendo incluso odiar a quien nos lo daba.

Todos quisieron ser Lancaster, todas quisimos ser Kerr. Todos deseamos que alquien nos hiciese perder un vuelo a Paris. Sigue leyendo